|
VIHistorias
reales de nuestros voluntarios
Fragmentos
extraidos del diario de una voluntaria de acompañamiento y terapias
alternativas de la asociación:
“Hoy ha venido Juan Carlos. El cuerpo cansado. El alma afligida.
La vista hacia el suelo.Vivir en la calle pasa factura. Aunque lo peor
es el VIH. No habla. No reacciona. ¿Me pregunto porque ha venido?.
Decido no preguntar más, no juzgar. Le acompaño y le doy un poco
de
terapia y mucho amor”…
“De nuevo Juan Carlos. Parece que hay novedades: Nos ha mirado a los
ojos. Incluso me ha parecido ver una leve sonrisa. Desde luego, me está
enseñando algo: a no dar a nadie ni nada por perdido. Siempre hay
esperanza…”
“Ha vuelto Juan Carlos… AFEITADO!!! Y sonriendo. Algo que no hace mucho
me parecía imposible. Me ha alegrado el corazón… Y el alma”…
“Otra vez Juan Carlos, pero de recaida. La calle no perdona.
Siento la
desesperanza, pero sigo a su lado. Más terapia y más amor. Algo me dice
que incluso si no remonta, esos días de felicidad consciente que vivió
valían todo nuestro esfuerzo. Algo me dice que en ese tiempo estuvo más
vivo que la mayoría de nosotros en años. Ni la calle, ni el VIH, ni su
dura situación pudieron, durante esos días, quitarle la sensación de
sentirse bien, de estar vivo y agradecido; de aceptación. NADIE PODRÁ
QUITARLE ESOS 7 DIAS DE VIDA”.
|