Programa Prisiones
Muchas veces la marginación social, las adicciones y la pobreza, lleva inevitablemente a la delincuencia. Actualmente la cárcel continúa siendo sinónimo de aislamiento pues la mayoría de las nuevas prisiones están construidas fuera de los núcleos urbanos, mal comunicadas y con condiciones de acceso difíciles para las visitas.
Así, los efectos negativos de la estancia en prisión están más que contrastados. Sin ir más lejos, la Ley que regula las instituciones penitenciarias reconoce en su preámbulo que "las prisiones son un mal necesario". Pocas leyes se conocen con un arranque tan rotundo. Y, a pesar de ello, la población penitenciaria española no deja de crecer.
Desde ADAMA, hemos implementado en centros penitenciarios técnicas individuales y grupales cuyo objetivo es el contacto humano y la positivización de las experiencias vitales.


