Glòria Vilalta, voluntaria de terapias en el centro Suara: “cualquiera de nosotros podría estar allí”

Gloria Vilalta colabora en Adama como voluntaria de terapias desde finales de 2011. Desde entonces siempre ha estado en el mismo centro con personas sin hogar: un centro de primera acogida del Ayuntamiento, situado en la Zona Franca de Barcelona y gestionado por Suara.
Aquí Gloria lleva casi 4 años haciendo flores de Bach y, en algunos casos puntuales, ha llevado también esencias fisterra, las cuales están codificadas con geometría y color y que se conservan con agua de mar. Además de su voluntariado, Gloria trabaja como terapeuta con esencias florales y Reiki, y como consultora energética de espacios, con medicina del hábitat y Feng Shui. Pero no siempre ha trabajado en este ámbito... Ella es ingeniera industrial. Durante mucho tiempo trabajó en el sector de la automoción, y después en el de la eficiencia energética y las Energías Renovables, hasta que hace unos años decidió enfocarse hacia la energía de las personas. Y fue entonces cuando se encontró con Adama.
A través de Gloria, conoceremos como las flores de Bach ayudan en el proceso de acompañamiento vital que Adama realiza en los centros, para devolver la confianza a los usuarios, empoderarlos y conseguir una reinserción social efectiva. Además, durante este tiempo como voluntaria ha vivido nuevas experiencias y ha aprendido cosas nuevas, y en esta entrevista nos explica sus vivencias.
Pero empecemos desde cero...
¿Para alguien que no conoce la terapia de las flores de Bach, como la definirías, en qué consiste?
Es una terapia que trabaja con la energía de las flores. El Dr. Bach descubrió que algunas flores o frutos tienen una vibración que se puede asimilar a una emoción humana. Al tomar diariamente y diversas veces un preparado con una combinación de esencias florales (la que necesita aquella persona en concreto), su energía va cambiando hacia una vibración positiva que llevan las esencias florales (esperanza, amor, decisión, etc.) Al ser una terapia que actúa a nivel energético y no de substancia, no hay contraindicaciones ni efectos secundarios, y eso hace que la pueda tomar todo el mundo.
¿Cómo ayudan las flores de Bach a las personas con las que trabaja Adama?
En general las flores de Bach ayudan a equilibrar las emociones, y por lo tanto son buenas para todos y especialmente para personas que están en situaciones extremas.
“Al ser una terapia que actúa a nivel energético y no de substancia, no hay contradicciones ni efectos secundarios”
¿Nos resumes brevemente una sesión de flores de Bach en el centro en el que colaboras?
Lo primero que hago es explicar de qué trata la terapia, porque muchos usuarios vienen sin saber exactamente qué es. Si quieren hacerla, entonces les voy haciendo preguntas sobre cómo se encuentran física y emocionalmente. En ocasiones es necesario preguntar, y en otras son los propios usuarios quienes se abren y te van explicando, y por lo tanto, solo hace falta escuchar y estar atenta a lo que hay detrás de algunos comentarios o experiencias. Cuando se acaba esta comunicación, entonces preparo la combinación de esencias y les explico cómo tomarlas y que me gustaría seguirlos viendo cada 15 días para saber cómo se encuentran, como les ha ido, y si hace falta realizar algún cambio en la composición.
Ahora que ya conocemos las flores de Bach, nos centramos en el caso particular de las personas sin hogar...
¿Cómo crees que han funcionado las flores de Bach con este colectivo con el que trabajas?
Les ayuda a dar ese impulso y motor de cambio que necesitan para volver a creer que es posible una vida mejor, ya que muchos han tirado la toalla o creen que no hay nada que hacer. En algunos casos les ayuda a dormir, en otros a recuperar la esperanza y la fe en ellos mismos y en los demás… Y también ayudan a ir reduciendo la adicción a las drogas o al alcohol, que es un problema muy corriente en el centro.
¿Has notado una evolución a lo largo de las sesiones con los usuarios?
Sí, sobre todo en los usuarios que son constantes y que van viniendo.
“Les ayuda a dar ese impulso y motor de cambio que necesitan para volver a creer que es posible una vida mejor”
¿Podrías explicarnos un caso de éxito que más recuerdes?
El más reciente es el de un chico con problemas mentales, adicción a las drogas y depresión por tener que alejarse de sus padres. Ha ido viniendo regularmente, y ahora hace un mes y medio que no consume (es un récord). Está mucho más animado, le ha cambiado la expresión, ha recuperado el hambre y tiene ganes de hacer cosas.
¿Cuál es la frase de un usuario que más te ha impactado o que más recuerdas después de haberle hecho flores de Bach?
La primera que me viene a la cabeza es la de una persona que después de años con dolor de cabeza me dijo que se le había ido.
Cuando acaba tu jornada como voluntaria en el centro ¿Qué sensaciones te llevasa casa?
Siempre me voy muy contenta y agradecida porque, básicamente, tengo dos sensaciones. Una es que cualquiera de nosotros podría estar allí, y la otra es que aprendo mucho de estas personas. Muchas son personas muy valientes, que cargan con muchos problemas a su espalda y con una vida llena de enseñanzas.
¿Qué consejo le darías a otro voluntario de Adama que empiece con las flores de Bach en un centro?
Que tenga todos los sentidos bien abiertos para captar el máximo posible de la persona que tiene delante y sobre todo, que confíe. Que confíe en las esencias, en él, en los otros ¡y en la vida!
Si tú también eres profesional de flores de Bach y quieres hacer tu voluntariado como Gloria, puedes inscribirte entrando en este enlace: http://www.adama.org.es/es/voluntariado
Equipo de comunicación Adama
Rosa Maria Sánchez
Redactora


